Archivo | febrero, 2010

Resaca con estilo

28 feb

¡Buenos días! Sí, sé que es casi hora de cenar pero ahora es cuando puedo decir que empiezo a ser persona. Y es que ayer me fui de fiesta y puedo decir que fue de esas memorables. Éramos sólo 6 chicas y no nos conocíamos demasiado pero las circunstancias nos llevaron a emborracharnos juntas y darlo todo con mil risas y sonrisas y con unas flores en el pelo y unos lazos floreados en el cuello (¡hechos a partir de una funda de plancha!) que nos hicieron ser las más divinas del lugar. Y es que a veces de los chinos salen los complementos más originales y divertidos que le dan el toque perfecto a un vestuario más o menos básico (yo opté por pitillo, camiseta blanca de tirantes y bailarinas negras: comodidad máxima). Aunque, claro está, lo que más llamaba la atención era el atuendo mexicano de la protagonista de la fiesta que al final acabó destrozado y pasó por todas nosotras jaja.

 ¿Lo peor? Levantarse hoy. ¿Para hacerlo de una forma más o menos digna? Por muy borracha que fuera fui capaz de desmaquillarme muy bien, ponerme mi tónico y mis quilos habituales de crema hidratante. Eso me ha permitido levantarme con unos ojos mínimamente visibles y una cara bastante luminosa para lo muriéndome que estaba por dentro. Así, con mucho antiojeras, un poquito de base y colorete he sido capaz de salir del paso y que incluso alguien me dijera que tenía muy buena cara. Objetivo conseguido. Esos cinco minutos de antes de acostarse, por muy muerta que estuviera, valen millones.

¿Ahora? Un buen baño me acabará de revivir para que mañana pueda seguir con mi vida sin parecer un zombie viviente. Y antes de dormir, sesión de peli de risa muy apropiada para este día: ¡Resacón en Las Vegas!

Espero que hayáis pasado un buen fin de semana:)

¿Qué me pongo?

26 feb

Hoy puede ser un gran día. Hoy es un gran día. Hoy es 26 de febrero, y esa fecha no me saca una sonrisa sino dos :). Y esa fecha implica una cena especial y, por tanto, me tengo que poner algo especial. Pero… ¿qué me pongo? ¿de mis vestidos de Desigual? ¿o el más sencillo LBD con unos zapatos y lazo que le aporten el color? Si elijo Desigual… ¿el que me regaló él y significa más? ¿o el que me compré yo pero que queda mejor para una noche así? Y, ¿dónde cenamos? ¿Y los zapatos?

A veces me complico la vida cuando sé que posiblemente a él le dé absolutamente igual más allá de que no me ponga esos pitillo rotos que él odia y que a mi me encantan. Pero me encanta darle vueltas a esa pregunta. Reconozcámoslo, muchas veces decimos que es un incordio pero es lo más divertido de un acontecimiento: pensar cómo nos vestimos para cada ocasión. Y aunque no sé exactamente qué me pondré aún, lo que sí sé es que hoy quiero sentirme guapa. Y para ello, ¡llevaré tacones! Aunque indudablemente mis inseparables bailarinas negras me acompañarán para cuando no pueda más, en mi bolso negro de Prada multiusos, que es grande como para llevar a diario pero también apropiado para arreglarse.

Más vale prevenir que curar, o en este caso morir, que es lo que le pasa a una chica como yo que adora tanto las bailarinas que aunque se siente mejor con tacones no es capaz de aguantar con ellos una noche entera. Eso sí, me compro un montón de zapatos con taconazos porque son preciosísimos aunque sepa que me vayan a matar. ¿Los últimos? Unos Morgan en beige y marrón con 10 cm y plataforma. El día que sepa andar bien con ellos y que no me maté seré muy feliz, de momento me conformo con admirar lo bonitos que me hacen los pies aunque sea por poco más de dos horas, que es lo que soporto con ellos puestos sin tener que ir arrastrándome.

Creo que hoy lo dejo aquí, reflexionando sobre la eterna pregunta y pensando también en cómo voy a invertir el 20% de descuento en Blanco que daba la Elle este mes sin pasarme de un presupuesto que siempre acabo superando con creces. ¡Hasta la próxima!

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