No sé si será sólo por motivos imaginativos y asociativos pero desde el momento en que pensé qué tenía que meter en mi maleta para el viaje a Marruecos me vino a mi cabeza toda mi ropa de colores como el marrón, el beige, el tierra… Me imagino montada en camello sumergida en el paisaje pero sin perder el estilo, con pantalones bombachos y pañuelo pero con unas gafas de sol bonitas. Me emociono pensando en los mercadillos llenos de collares, pañuelos y chilabas entre los que elegir cuáles traerme en mi maleta de vuelta. Y sueño con volver con las manos pintadas de henna de color tierra, tatuadas de flores enlazadas que alarguen un poco más mi experiencia allí. Tengo muchísima ilusión, y la maleta hecha. Me llevo dos pares de vaqueros:unos pitillo para la ciudad más los bombachos nuevo de Desigual (para contrastar); dos pares de pantalones de tela anchos con estampados distintos: unos en ocre y naranja, otros más oscuros en verde (aunque espero adquirir algunos más allí, porque me encantan); muchas camisetas de manga corta lisas o muy sencillas, y chaquetitas para encima en marrón, beige y gris oscuro; dos cinturones y dos collares fácilmente combinables y, de zapatos, mis zapatillas altas en marrón para andar sin parar y mis bailarinas beige con su lazo. Para todos los días, mi chaqueta de cuero marrón oscuro por si hace fresco por la noche y mi bolso de bandolera marrón cuero, de esos que lo aguantan todo. ¿Las gafas de sol? ¡Mi última adquisición! Son de Bershka, valen solo 7,95, con forma de concha y marrones. Hasta la funda es bonita. Y lo mejor es que no sufriré tanto por si las pierdo como lo haría si llevara mis adoradas Ray-ban o mis Vuarnet.

Ahora sólo espero disfrutar mucho y que esos tonos tierra se hayan pegado un poquito a mi blanquecina piel cuando vuelva. Ya os contaré. Feliz semana :).
Friends&family nights de Desigual. ¿A alguno de vosotros os suena eso? Pues resulta que en algunas tiendas Desigual de España, sólo 1 día por temporada, hacen el 20% de descuento sobre toda la colección para los socios y acompañantes sufridores. Y yo ayer fui al de Bonaire, en Aldaia. ¿El resultado? Colas interminables (yo me estuve hora y media para pagar), amenizadas con comida y bebida gratis y con música, primero de un Dj que se emocionaba como si fuese aquello una sesión de discoteca (y que ponía de los nervios a los que ya estábamos bastante histéricos y agobiados por no caber en la tienda), y luego por un grupito en directo que imitaba a ECDL. ¿Merece la pena? Pues depende. Si tienes dinero, evidentemente no: vale más pagar la diferencia un día que no haya nadie, probarte con tranquilidad y no correr los riesgos de sufrir algún ataque (mi pobre acompañante casi muere asfixiado en el intento, y salió afirmando que en la vida se compraba algo de esa marca, y vi cómo algunos otros suplicaban y se ofrecían a pagar la diferencia de precio). Pero si compras mucho sí, pues te ahorras bastante. Y si no tienes mucho presupuesto pero sí ilusión, pues también.
