Archivo | febrero, 2012

Fiestas post Oscar 2012

29 feb

Sí, seguimos con los Oscar, que dan para muuucho. Pero hoy tocan los vestidos que se vieron en las dos grandes fiestas posteriores a la gala: la organizada por Elton John como cada año, y la de Vanity Fair. Y, no sé que pasa, que siempre hay más HORRORES que aciertos. ¿Tan difícil es? ¡Con la de vestidos bonitos que hay en el mundo! Aunque supongo que a veces la firme voluntad de llamar la atención le gana terreno al buen gusto. En fin, empezamos con lo bueno con dos parejas de lujo: los Beckham y los Cruise-Holmes. Amiguísimos y guapísimos y qué bonito todo. La Vicky va de sí misma y Katie Holmes de Elie Saab.

Seguimos con el Antonio Berardi rojo que lució Rosie Huntigton

Y con la elegancia personificada: Carolina Herrera.

Alessandra Ambrosio lució embarazo en uno de los pocos Cavalli que me ha gustado últimamente…

Sofia Coppola me encanta en sí misma. Esta vez, con mono de YSL.

También me gustó bastante el original little-pero-long black dress de Zoe Saldana.

Y Olivia Wilde estaba espectacular, de Gucci.

Pero ahora vamos a los HORRORES. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Empezamos con dos vestidas por Roberto Cavalli: Hannah Montana (Miley Circus) disfrazada de mujerona fea y Bar Rafaeli que, por buena que esté, el resultado sigue siendo choni.

Jennifer López se superó a sí misma respecto a la tarde. Sin palabras.

Y por mucho que se empeñen en situar a Diane Kruger entre las mejor vestidas, a mí el escote me resulta vulgar.

También tenemos a Amy Adams, otra reina del chonismo…

January Jones no es consciente de que el color block ya pasó…

Heidi Klum se decantó por un Versace Atelier en amarillo chillón de gusto dudoso, pero se lo perdono porque la quiero y porque sé que lo está pasando mal…

Y para acabar os dejo con algunas que pensaron, tal y como les ocurrío a muchas en los Goya, que asistían a una fiesta de disfraces: Karolina Kurkova (buenorra discotequera), Katy Perry (reina cutre del carnaval), Gwen Stefani (personaje secundario y maléfico de Alicia en el país de las maravillas), Lydia Hearst (princesita que imita a Disney frustradamente) y Mena Suvari (cisne que quiere ser princesa).

¿Cómo os vestiríais para una fiesta así?

Premios Oscar 2012: #asíno

28 feb

Hoy toca lo que más os gusta: CRITICAR. Hay que ver cuánta gente desaprovecha la mejor gala del mundo para lucirse y se enfunda cualquier cosa fea con tal de que brille. Lo peor de todo es que seguramente se verán preciosas (¿de verdad?). Empezaremos por las fans del dorado que siempre han soñado ser burbujas Freixenet, reconocibles por hacer las asociaciones evidentes Oscar = dorado, si brillo = me aplauden. PUES NO.

Ni Stacey Keibler, la barbie relamida con vestido de Marchesa perfecto para anunciar la navidad de El corte inglés, floripondio incluido, que acompañaba al guapérrimo Clooney.

Ni el Lanvin brilloso de la ganadora Meryl Streep cual pareo extraño mal colocado…

Ni el Armani Privé de Elie Kemper (¿he dicho ya que no estamos en Navidad?)…

Ni mucho menos Shaun Robinson y su tela de disfraz reciclado (qué empeño pone la gente en este tipo de vestidos):

Cambiando (por fin) de color, he de decir que me esperaba bastante de Viola Davis y casi me arranco los ojos al ver esto, firmado por Vera Wang.

Kate Mara (hermanísima de Rooney) iba de Jack Guisso, estupenda si la interpretamos como especimen recién salido de una boda que tuvo lugar en pleno capítulo de The Walking Dead, postura incluida.

De Rooney Mara y su Givenchy no puedo rajar a saco, pero sí decir que ya aburres mucho, nena, y que las tetas rarunas cansan.

Kelly Ousborne, de Badgley Mischka, merece un gran: ¿WTF?

Y pese a que suele gustarme el amarillo y la forma de la parte superior de este Chagoury Couture que luce Nancy O’Dell no me disgusta, reconozco que daña un poco a la vista…

Y aquí tenemos a Jennifer López diciendo tengo buen tipo y estoy dispuesta a demostrarlo como sea. Lo que yo no sé es por qué no acudió desnuda en vez de con este Zuhair Murad.

Y ya sabéis que últimamente les tengo especial manía a las princesillas nude con brillis sin fundamento, pero es que Wendi Mc-Lendon Covey se lleva la palma. Que ni la mismísima Cenicienta habría ido tan cursi.

Y hasta aquí hemos llegado por hoy. Si habéis echado de menos algún vestido es porque en mi opinión estaba en la categoría de nifúnifá, no dudéis en decírmelo. De todas maneras, no os creáis que aquí hemos terminado con los Oscar, que para mañana reservo los de las fiestas post-gala ;)

¿A cuál le prohibiríais volver a los Oscar?

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