Son las 6 AM de la mañana. Ni siquiera ha hecho falta que sonara el despertador porque he estado toda la noche inquieta pensando en qué habría pasado por la maldita alfombra roja del teatro Kodak este año y quejándome mentalmente por no haberme podido quedar despierta viendo la gala como me habría gustado. Así que, buenos días, y allá vamos.
Mi ganadora ha sido Corinne Bishop la hija de Jamie Fox. Me he enamorado de su vestido y de ella, y agradezco a su padre que decidiera llevarla como acompañante.
Y tras esto… seguimos con todas las demás con comentarios a pie de foto, para ir más rápido.

La embarazadísima diseñadora de Marchesa, esposa de Harvey Weinstein, tiene la habilidad de guardarse los vestidos bonitos para ella. AMOR.

La acompañante de Don Johnson también iba espectacular. Bien por ella. Ahora, fijaos en la señora de rojo de atrás jajajajaja. Muérome.

Esta chica (Samantha Barks) iba bastante mona pese a no tener tetas que llenaran el vestido. Me gusta su pelo desenfadado.

La tal Alicia Vikander me maravillo con este Elie Saab de mis amores que casi me hace llorar de bonito. Y encima tuvo la vista de no elegirlo blanco ni nude ni nada de sosismos.

Charlize Teron. Diosa indiscutible. Cuando creía que el peplum ya había pasado, la veo con este Dior y deseo que no se vaya nunca.

Amy Adams hizo un: ¿si cojo el de Pe de hace unos años y lo cambio de color no se nota, no? En fin, que muy bonito pero algo deja vú.

Anne y su Prada. Aún no me he decidido. No puedo decir que me haya defraudado, pero tampoco que me guste. Ni la tela, ni como le queda (ya hace que rodó Los Miserables pero aún no le han dado ni un mísero bocata…). Lo justificaré porque es Prada y porque su preciosa espalda bien lo vale.

Jennifer Lawrence lució uno de los trajes megatípicos de Oscar que nunca fallan pero tampoco sorprenden y que a mi Nurinur le encantan. Y a mí también, he de reconocerlo. Y más si vas a recoger el merecidísimo Oscar por El lado bueno de las cosas. A veces más vale ir a los seguro.

Solo Halle Berry puede atreverse con esto y no horrorizarme tanto como sería de esperar. Eso sí, peinarse no está de más, Halle.

Naomi Watts. Aún no me he decidido. Ya sabéis que ella me encanta y al ver esto sentí algo de decepción. Pero conforme lo miro cada vez me gusta más pese a que yo no me lo pondría nunca.

Sandra Bullock escogió Elie Saab. Y con Elie Saab nunca se falla. Aunque ya podría hacerse algo distinto en el pelo la mujer…

Es nude, es palabra de honor y es ajustadito. Pero ME ENCANTA. Será por su pelo y por los labios rouge pero ASÍ SÍ.

Con Sally Field tengo dudas. Adoro la parte superior del vestido y me parece acertado para ella pero no me gustan nada los volantitos de abajo.

Zoe Saldana es otra de las que no sé qué opinar. Por lo menos és original y no le queda mal pero a mí no me acaba de convencer.

Pese a que el vestido de Jenny Packham pesaba 15 kgs (más), Adele no estaba mal de todo. Supongo que bajar el dichoso tupé ya es un pro.

La señora de Christoper Waltz es otra que demuestra como se debe acompañar a alguien. Bravo por el binomio Black&White.

Salma Hayek sin escote no parece Salma. Y el Alexander McQueen es un vestidazo pero no le queda nada bien.

Con este vestido de Kelly Ripa tengo un extraño sentimiento de: me gusta mucho la parte superior pero no entiendo el estampado de flores raruno de la falda. Una lástima, podría haber dado mucho de sí.

Jane Fonda marcándose un: miradme, que no sé cuántos años más podré venir. Pero yo a aplaudo. Por ir con este Versace amarillo y saber lucirlo.

Mi querida Rachel Karen Green (perdón, Jennifer Aniston) hizo la del pedirle prestado a Zoey Deschanel el de los Globos de Oro. Aunque dicen que son de firmas distintas los veo IGUALES.

El Gucci de Jennifer Gardner no es santo de mi devoción, y menos su cola raruna. Pero AMO a Ben Affleck y amo que le hayan dado el Oscar a Argo por mejor película.

Jenna Dewan -pareja del tal Channing Tatum que está de moda aunque a mí no me entusiasma- demostró que se puede lucir embarazo en vez de ocultarlo. Bien.

Este Miu Miu de Kerry Washington no es feo. Pero ni le queda bien, ni sabe lucirlo, ni sabe peinarse, ni…

Ha sido ver a Helen Hunt y pensar: ¿esto no lo he visto yo? Coño, es de H&M. Ole sus ovarios. Pero podrían háberselo arreglado mejor por lo menos.

Tabatha Coffet decidió mezclar estilos de una forma horrible. Lo de las presentadoras Hollywoodienses no es la alfombra roja.

La mujer de Spielberg (muaaajajajaj que no ganaste NADA) parecía sacada de uno de sus flashbacks con ese extraño vestido, el collar y las plataformas.

El Carolina Herrera de burbuja Freixenet de René Zelweger le queda raruno de pecho. O eso o es que sacaba demasiado en las fotos.

A ver, Rachel Mwanza. Me parece bien lo de reivindicar África con colorines pero los volantes feos NO son necesarios.

La señora de Quentin Tarantino no sólo tiene la misma sonrisa de asco eterno que él sino que también tiene las mismas tetas que él (aunque se pone escotes rarunos).

Querida Nicole Kidman sin expresividad alguna, sin ti mis alfombras rojas no serían lo mismo. Sabía que no me defraudarías. Pese a que te lo vas poniendo cada vez más difícil, sigues superándote en cuanto a horrorosidad nos referimos. Es que ya ni te peinas. Mi amigo Víctor también estará orgulloso de ti.

Querida Angelina, tu raja no fue NADA al lado de la mía. Ahora se llamará hacer un “Naomi Harris”. Y el vestido no me entusiasma.

Una china que quiso que demostrar sus orígenes con un traje adquirido en alguno de los maxicentros del Cobocalleja. A tope de chinos.

Qué ven mis ojos. Si la peli de La vida de Pi (¿Oscar al mejor director? Vale que queramos joder a Spielberg pero…) me horrorizó bastante, más lo hace el vestido de Michelle Dana.

Otra del grupo de presentadoras chonis de Hollywood metida en calzador en un vestido rosa chicle por el que se le salían las tetas a propósito.

Esta chica hizo un “se me cae mi Marchesa y no sé cómo narices llevarlo pero soy fan del barroco”. Pues NO.

Kristin Chenoweth. A parte de tener un apellido que me recuerda a Star Wars no sé que has hecho para merecer ir a los Oscar y desaprovechar una oportunidad con unos brillos que no me gustan y un moño hecho con mi donut del Claire’s.

Se me caen los ojos con Kristen Stewart. Ni Couture ni leches. FEA, que eres FEA, vampira de los cojones sin expresividad alguna, y que no sabes vestirte ni posar.

Kelly Rowland se marcó un WTF en toda regla. Raja, morcilla, cola, peinado… ¿qué más se puede pedir?

Kelly Osbourne y su pelo lila se enfundaron en un brillibrilli de tul que, para lo que es ella, vi hasta decente.

Gloria Reuben. Sirena arrepetrujada de las que tanto me gusta rajar. Y con flores por el suelo. Puagh.

Pobre niña. Su madre la dejó vestirse de princesa Disney y lo lamentará toda su vida cuando vea las fotos y piense: yo pude ir a los Oscar y me dejaron ir disfrazada.

Querida zorrita, qué ha sido de ti. Con lo que tú has llegado a ser. Ahora nuestra Catherine Z-Jonnes no tiene bastante con enfundarse un vestido llamativo de estos horrorosos para llamar la atención sino que quiere emular a nuestra momia Nicole con el bótox y demás intervenciones faciales.

Hola, soy la señora del tal Bryan de Argo y como quiero que me miréis os enseño mi sujetador levantado por un horror de falda plateada.

Y para rematar el post, el premio a la PEOR vestida es para… Sofia Alves. Es que ni lo intentó… ¿Dónde leches se pensó que iba? ¿Estamos locos?
En fin… ¿Qué os ha parecido esta edición de los Oscar? Yo he echado de menos a bastantes actrices relevantes… ¿Dónde se escondieron?
¡Que tengáis un buen día! Yo seré una pequeña zombie por vuestra culpa…






























































