Aprovechando que mis queridos padres vinieron a recogerme el fin de semana (a mí y a todos mis trastos acumulados durante mis ocho meses en Madrid, porque sino no habría podido volver), el sábado por la mañana fuimos a visitar Aranjuez. Aunque el tiempo no era el mejor (estaba nublado y hacía bastante frío), por lo menos no nos cogió la lluvia torrencial en medio de nuestro paseo y pudimos disfrutar de la bonita -e increiblemente verde- ciudad (y de una comilona increible con fresitas incluídas, pero de eso no venía yo a hablaros).
Las fotos dejan bastante que desear por luz y por movimiento (se nos ocurrió coger el trenecito turístico y aquello se movía más que una sesión de PowerPlate de ese y conseguía un efecto extraño pero molón en las fotos que si no os estuviera contando esto pensaríais que igual es a propósito), pero algo es algo :)
¿Habéis ido a Aranjuez?
PD. Cuando leáis esto, yo estaré de camino a mis Vacaciones en Roma (cual Audrey Hepburn que se precie pero sin vestidazos ni dinero sobrante) hasta el martes. Ya os contaré y os enseñaré en fotos. Mientras, tenéis permiso de odiarme :P.













